Beneficios de las plantas

¿Sabías que las plantas nos aportan muchísimos más beneficios de lo que creemos? A continuación te desvelaremos algunos de ellos. Los hemos dividido en tres grupos: beneficios de las plantas ornamentales, beneficios de las hierbas aromáticas y alimenticias, y beneficios de las plantas medicinales. En cada uno de ellos te explicaremos con detalle los puntos positivos que tienen y sus usos, para que puedas aplicarlos en tu vida diaria o cuando sea necesario. 

¡Te vas a sorprender con muchos de ellos! 

PLANTAS ORNAMENTALES

Las plantas ornamentales son aquellas que como su nombre indica, su función es ornamentar,  los hogares u otros establecimientos. Es decir, se trata de cualquier planta cuyo objetivo sea embellecer o hacer más atractivo un espacio determinado, por lo tanto podríamos identificarlas como un elemento de decoración. El arte de decorar con las plantas viene desde la cultura persa, utilizado en los palacios y construcciones.

Hay muchas formas de agrupar este conjunto de plantas ya que no se trata de una clasificación científica, por lo tanto habrá muchos tipos según sus características. Primero de todo encontraremos una diferenciación según su localización, en plantas de exterior o de interior, aunque algunas pueden entrar en ambas clasificaciones. Las plantas de exterior serán aquellas que se utilizen para decorar los jardines, patios, calles, parques, etc. En cambio las de interior serán las que se utilizen para decorar comedores, habitaciones, museos, restaurantes, etc. 

Dentro de las plantas de exterior encontraremos los árboles y arbustos, utilizados principalmente en espacios públicos naturales con el objetivo de hacer una parte de una ciudad más “verde”. Dentro de los árboles podemos destacar las palmeras, con su evidente objetivo de crear un ambiente más bonito de una ciudad. También encontramos el césped que aunque se pueda pensar que su objetivo no es ornamental, hay muchos individuos que lo depositan en sus jardines o patios por su motivo embellecedor. Existen también las plantas trepadoras como por ejemplo la hiedra, utilizadas para recubrir fachadas o paredes de edificios, y por último las flores como las bugambilias, las margaritas, los lírios, etc. 

Por otra parte, dentro de las plantas de interior encontramos las flores también como por ejemplo las orquídeas, las violetas, o los anturios.  Aunque principalmente las de interior no suelen ser con flor por su cuidado y atracción a insectos, y por eso  encontramos plantas sin flor como las colgantes como son la ceropegia o el senecio. O también las plantas de hojas grandes como  la leuconeura, los helechos, el poto o la calathea, así como las crasas al optar por plantas más pequeñas. Y finalmente, un gran popular dentro de las plantas ornamentales de interior son los cactus, ideales por su poco cuidado, sencillez y estética. 

Podemos encontrar también plantas acuáticas situadas en balsas, acuarios u otros, como por ejemplo los nenúfares. 

Se puede llegar a pensar que el único beneficio de este tipo de plantas es estético nada más, por la ornamentación que ofrecen, pero tienen muchos más beneficios que afectan de manera positiva en los seres humanos y el ambiente. Encontramos primero el beneficio de mejorar la estética y calidad de vida, enriqueciendo todos los ambientes y generando un ambiente más natural y ecológico, en contraste con la contaminación y modernización actual de las ciudades, considerándose una contribución cultural muy significativa. Además mejoran la vida en la tierra ya que enriquecen el sustento nutricional de muchas especies, como por ejemplo las abejas con las flores, y hacen el planeta más verde. 

También las plantas de interior mejoran las estéticas de los establecimientos, mostrandolos más elegantes, acogedores o vivos. 

Dentro de los beneficios que ofrecen a los individuos podemos encontrar la mejora de la concentración y reducción del estrés. Se ha comprobado que tener plantas en espacios de trabajo, hace que aumente la productividad y disminuya el ausentismo laboral, y mejora la eficacia. También, su cuidado aumenta la felicidad de las personas y su sensación de bienestar al estar en pequeño contacto con la naturaleza, y se crea un hobby educativo, sano y relajante, mediante el cuál se reduce la ansiedad y depresión. Por lo tanto, podemos afirmar que mejoran el ánimo de las personas, y ayudan en su bienestar mental, solo con su presencia.  Otro beneficio muy positivo es su ayuda en la purificación del aire, ya que incrementan la humedad y por lo tanto es beneficioso por la hidratación y realización de una respiración más limpia y sana. 

Dentro de este tipo de plantas, podemos encontrar una grande caracterización que es su aroma, explicado con más detalle a continuación. 

HIERBAS AROMÁTICAS Y ALIMENTICIAS

Las hierbas aromáticas, son aquellas plantas que nos transmiten un aroma especial ya que están constituidas por esencia. La mayoría de ellas suelen ser hojas de plantas o árboles, pero también encontramos especias que provienen de semillas de plantas.  Principalmente las usamos como especias o condimentos para la salud y los alimentos. Su uso siempre ha formado parte de nuestra historia. 

Encontramos una gran variedad de hierbas aromáticas y algunas de ellas las clasificamos en tres grupos. Las primeras las englobamos bajo el nombre: plantas medicinales aromáticas y encontramos: el romero, la hierbabuena, la santolina, el anís, la mejorana, el comino, el rábano blanco, la chía, la calaminta, la lavanda, la menta de agua, y muchas más. Y las del segundo grupo reciben el siguiente nombre: hierbas aromáticas esenciales para tu cocina. Como por ejemplo, el perejil, la albahaca, la hierbabuena, la menta, el orégano, el tomillo, el romero, etc. Y en tercer lugar tenemos a las especias: el anís, la canela, la nuez moscado, la cúrcuma, los clavos y muchas más. 

Tener hierbas aromáticas en el hogar aporta muchos beneficios pero principalmente ayudan a tener un aroma especial, complementarán las comidas aumentando su sabor y, aportan propiedades terapéuticas. Además, son hierbas fáciles de cultivar en casa, gracias también, a su tamaño pequeño, lo que facilitan el uso de éstas y que podamos obtener sus beneficios de una forma fácil y sin utilizar muchos recursos, a la vez, le dará un toque de elegancia y color a tu jardín y/o hogar. También, sirven para controlar las plagas ya que son repelentes naturales. Y, al tener propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antifúngicas aportan muchos beneficios para la salud. 

Como hemos mencionado anteriormente, una de sus posibilidades es usarlas para cocinar, es decir, son plantas que pueden tener un uso culinario. Así pues, será una forma de agregar olor, sabor, vitaminas y minerales a los platos. Las podemos agrupar en 5 categorías: digestivas, carminativas, diuréticas, expectorantes y antiinflamatorias. 

Las digestivas, como su nombre indica, ayudan a todo lo relacionado con el aparato digestivo, es decir, en caso de náuseas, diarrea, indigestión…y para aquellas personas que tengan un estómago delicado, entre ellas podemos encontrar la manzanilla (infusión o triturada), el cilantro (guisos, sopas, salsas), la regaliz o el jengibre, entre otros. Algunas de las hierbas carminativas son el perejil (ensaladas, batidos, salsa), hinojo (pescados, ensaladas) y albahaca (jugos, salsa), éstas ayudan sobre todo en la eliminación de gases, reduciendo las molestias de estómago y actuando como antiespasmódicos (regulan la flora intestinal).

En las diuréticas encontramos aquellas hierbas que ayudan con los problemas de riñón, la acumulación de líquidos y para expulsar las toxinas. Es importante la cantidad que se ingiere ya que hay algunas que son muy fuertes y podrían deshidratarnos. Entre ellas encontramos el tomillo (se puede emplear seco o fresco en los diferentes platos, aportando mayor sabor), diente de león (infusión), laurel (salsas, cremas) y cola de caballo (té o como extracto líquido junto zumos o agua). También podemos encontrar frutas y verduras con ésta propiedad como la cebolla, lechuga, manzana, papaya o piña. 

Las expectorantes nos servirán para expulsar la mucosidad o infecciones de los pulmones y las vías respiratorias. El eucaliptus y el anís estrellado serán buenos aliados a través de sopas, salsas, guisos o té. Y finalmente, las antiinflamatorias nos ayudarán a aliviar las inflamaciones e infecciones de diferentes partes del cuerpo como por ejemplo la cúrcuma (especia), el jengibre y la ortiga (té).

Si nos centramos en las plantas alimenticias podemos clasificarlas por tipo de alimento donde encontramos: los cereales, las legumbres, las hortalizas, los condimentos y las frutas.

Los cereales contienen almidón y nos aportan una gran fuente de fibra dietética. Los más comunes y los que se suelen incluir en nuestra dieta son: el trigo, el arroz, el maíz, la cebada, el centeno y la avena.

Las legumbres también se consideran semillas, sin embargo las presentan en forma de vainas. Son muy ricas en proteínas y hierro, las más habituales son: garbanzos, guisantes, lentejas, frijoles, alubias, soja, maní, habas y arvejas.

Las frutas son frutos dulces, tienden a ser aromáticas y con colores vivos. Dentro de esta misma clasificación, distinguimos entre los cítricos de alto contenido de vitamina C y ácido cícrito (frutos rojos, naranjas, limones…), las azucaradas que como su nombre indica, contienen un alto nivel de azúcar (melón, sandía, manzana, pera, plátano…) y por último, las oleaginosas con un alto contenido graso (nueces, almendras, avellanas, aceitunas…).

Las verduras y las hortalizas son alimentos que se cultivan en huertos y que generalmente, puden ser consumidos tanto crudos como cocidos. Entre éstos encontramos: el pepino, la lechuga, el tomate, la espinaca, el brócoli, la zanahoria, la cebolla, la calabaza, etc. BENEFICIOS

Por último, los condimentos son plantas que contienen sustancias especiales para aportar un sabor específico a nuestros platos culinarios. Los más comunes son el comino, la pimienta, la canela, el ajo, la vainilla, la mostaza, la nuez moscada, el pimentón, etc.

PLANTAS MEDICINALES

Las plantas medicinales son un conjunto de vegetales que cuentan con unas grandes propiedades que previenen problemas de salud, además de tratarlos y aliviarlos. Existe incluso una ciencia encargada de estudiar las propiedades de las plantas con fines terapéuticos, la fitoterapia

La fitoterapia no es considerada una pseudociencia, sino una ciencia en sí misma, por lo que siempre se debe acudir a un profesional para hacer uso de estas sustancias. 

Tipos de plantas medicinales

El aloe vera es una de las plantas con más aplicaciones médicas, sobre todo para la piel, ya que favorece la  regeneración de ésta, además de hidratar y eliminar células muertas. La aloe vera posee una gran cantidad de propiedades: cicatrizante, depuradora, antiséptico, laxante, purgante y demulcente entre muchos otros.

La alcachofa es una planta herbácea que cuenta con una gran cantidad de beneficios medicinales ya que se la considera diurética (pues elimina los líquidos sobrantes del organismo). Además, cuentan con un elevado contenido de potasio, hierro y magnesio. También es uno de los productos más destacados para perder peso y regular el colesterol en la sangre. 

El eucalipto, su beneficio más conocido de esta planta es su gran capacidad para aliviar los resfriados, pues reduce la tos, la neumonía y el asma, entre muchos otros síntomas. 

El perejil es muy utilizada en el día a día en el ámbito de la cocina, pues la utilizamos para aromatizar los alimentos (explicadas anteriormente), tales como la carne o las pizzas, por ejemplo. Aun así, el perejil también cuenta con muchas propiedades medicinales, como por ejemplo, es utilizado para tratar el problema de la retención de líquidos, problemas renales y gastrointestinales. Cuenta con vitamina K y C, que ayudan a tener unos huesos más fuertes y un sistema inmunológico más resistente. 

El es una de las más usadas para la medicina natural. Existe una gran variedad de tipos de té, blanco, verde, amarillo, negro, rojo y azul entre otros. Algunas de las propiedades a destacar de los tés son los siguientes: poderes antioxidantes, diuréticos, reduce los trastornos cardiovasculares y protege el sistema inmunológico. 

En resumen, las plantas medicinales llevan siendo usadas desde hace cientos de años para tratar molestias leves. Incluimos en este grupo todas aquellas plantas que poseen propiedades positivas (principios activos) que ayudan a mejorar el estado de salud. Se pueden ingerir de manera directa o bien realizando algún proceso, como infusionar, cocer o cocinar.

Estas son algunas de las propiedades y beneficios que tienen las plantas medicinales, aun así, existe una larga lista de muchos otros vegetales que cuentan con grandes beneficios. 

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