Cómo cuidar a tus plantas carnívoras

¿Quieres dar un toque más exótico a tu jardín? Aquí tienes todo lo que tienes que saber sobre tu planta carnívora.

El desconocimiento y los mitos populares alimentados por la ciencia ficción han hecho que mucha gente especule sobre si realmente puede disponer de una planta carnívora en su jardín o, por el contrario, esta va a suponer una amenaza para el resto de plantas o va a dar problemas.
Lejos de todas estas suposiciones, las plantas carnívoras son muy agradecidas en cuánto a cuidados, además, sus diferencias con las plantas convencionales generan mucha expectación entre los amantes de las plantas. El portal digital www.larepublica.net afirma que el crecimiento de las ventas de plantas carnívoras fue exponencial durante los primeros meses de la pandemia.

Tipos de plantas carnívoras

Existen unas 600 especies de plantas carnívoras repartidas en 14 géneros según sus hábitats y sus características, aunque los principales cuidados no fluctúan demasiado entre las diferentes plantas. Algunas de las más populares son las siguientes:

Venus atrapamoscas (dionaea muscipula):

Es, probablemente, la más famosa de todas ellas. Su tamaño oscila entre los 3,5 y los 10 centímetros, y se alimenta de insectos vivos gracias a su método de captura mediante un olor que los atrae, cuando entran en contacto con la mucosa del interior de la “boca” esta se cierra automáticamente, atrapando al insecto y descomponiéndolo mientras absorbe sus nutrientes, también requieren de agua. Se puede adquirir en tiendas especializadas en botánica y en Ikea. Su cuidado puede ser un poco complejo.

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Sarracenia Flava:

Otra de las plantas carnívoras más populares. Nativas de Norteamérica, estas plantas suelen crecer entre 20 y 30 centímetros, y también se alimentan de insectos y de agua. Sus hojas en forma de recipiente (jarra) atraen a los insectos que quedan atrapados en una sustancia cerosa que a su vez los descompone para alimentarse de los nutrientes. Además del tallo tubular, disponen del opérculo, un tallo en forma de hoja que cubre parcialmente la entrada al tallo tubular logrando así refugio de la lluvia, que de penetrar voluminosamente la parte tubular se llevaría por delante a las presas. Se pueden adquirir en tiendas especializadas en botánica. Su cuidado es sencillo.

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 Drosera:

Comúnmente conocida cómo “Rocío del Sol”, su tamaño oscila entre los 15 y los 20 centímetros. A diferencia de las dos plantas anteriore, esta atrapa a sus presas mediante unos folículos compuestos de agua. Se pueden adquirir en tiendas especializadas en botánica, Su cuidado es relativamente sencillo.

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Grasilla de flores grandes (Pinguicula Grandiflora):

Originaria de Suiza, Francia y España, la Pinguicula Grandiflora se presenta cómo una planta con flor, pero a pesar de su coqueta e inofensiva apariencia, sus hojas de color azul y violeta atraen a los insectos que quedan atrapados en la mucosa que segrega, convirtiéndose en presas. Su tamaño oscila entre los 25 y los 35 centímetros, dependiendo de la especie. Se pueden adquirir en tiendas especializadas en botánica.

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 Cómo cuidar a tu planta carnívora 

Aunque cada tipo de planta carnívora requiere de unos cuidados más específicos, hay una serie de pautas imprescindibles a saber antes de incluir una nueva planta carnívora en tu jardín.
En general, las plantas carnívoras suelen presentar gran adaptabilidad al cambio de climas, aunque en general suelen proliferar en hábitats de abundante agua con tierras pobres en nutrientes.

1. Primeros pasos luego de adquirir tu planta carnívora:

1.1.  ¿Qué tipo de maceta he de elegir?

Por lo general, las macetas de plástico son las más indicadas para albergar tu planta carnívora, puesto que gozan de gran resistencia, pero también puedes utilizar macetas de porcelana y de cristal, siempre y cuándo estas dispongan de los suficientes agujeros para que el drenaje del agua se ejecute satisfactoriamente. No obstante, si tu planta carnívora es de tipo colgante, deberás adquirir una maceta colgante para facilitar el desarrollo de la planta. Otra opción para plantar a estas fascinantes especies es mediante un terrario, preferiblemente de cristal, puesto que gracias a su forma permiten emular el húmedo hábitat en el que proliferan las plantas carnívoras, logrando así que estas puedan desarrollarse y crecer de forma correcta. No obstante,

 cabe destacar que no todas las plantas carnívoras son aptas para plantarse en algún terrario. Es preferible evitar macetas de fango, puesto que los minerales que incorporan pueden dañar las raíces de nuestras plantas.

Una de las peculiaridades de las plantas carnívoras es que estas deben plantarse en un sustrato específico, puesto que la tierra “estándar” para las plantas comunes es rica en minerales, por lo que a largo plazo acabaría quemando las raíces de nuestras plantas carnívoras. Por lo tanto, es idóneo que el sustrato que obtengamos sea pobre en nutrientes, y que favorezca el drenaje del agua, generando humedad. A continuación te proponemos visitar nuestro blog de cómo crear abono orgánico en casa: https://plantarum.es/abono-organico/

Una vez conocemos qué elementos favorecen el desarrollo de nuestras plantas, debemos saber que las tierras más indicadas para plantarlas son las siguientes:

1.2.1. Esfango:

Es el mejor tipo de tierra para las plantas carnívoras. Pobre en nutrientes gracias al musgo en descomposición, este tipo de tierra emula perfectamente el clima para que nuestra planta prolifere. Su capacidad de retención de agua ayuda a que la tierra se mantenga húmeda, además, se puede usar solo o mezclado con arena. Este sustrato se puede adquirir en grandes almacenes y en tiendas especializadas en botánica.  

Sustrato

1.2.2. Arena:

Esta siempre se debe usar junto al esfango. No sirve cualquier tipo de arena, es recomendable utilizar arena gruesa de 2 a 4 milímetros para facilitar el drenaje de la planta. Esta se puede adquirir en grandes almacenes y en tiendas especializadas en botánica.

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1.2.3. Perlita:

Igual que con la arena, esta debe mezclarse con el enfango previamente a incorporar la planta a la tierra. Gracias a su composición, tiene una gran capacidad de retención de agua, logrando así emular un clima húmedo. Esta se puede adquirir en grandes almacenes y en tiendas especializadas en botánica.

1.3. La aclimatación

Otra de las peculiaridades de las plantas carnívoras es que estas deben pasar un proceso de aclimatación cuando se desplazan a un nuevo hábitat con condiciones climáticas diferentes al anterior. Este proceso es vital, puesto que alterar el hábitat de la planta de forma radical puede causar la muerte de esta.
Para llevar a cabo la aclimatación es necesario incorporar las plantas en terrarios o plásticos adecuados y exponerlas a temperaturas medianamente altas. También se deberá sacar a la planta al exterior de 2 a 5 veces al día durante unos minutos para que esta vaya acostumbrándose. El periodo de adaptación de la planta suele durar un mes. Una vez superado este proceso, la planta ya podrá vivir con normalidad dentro de casa. Aunque no es imprescindible llevar a cabo el proceso de aclimatación, es muy recomendable para evitar contratiempos.

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1.4. Temperatura de las plantas carnívoras

Por lo general, las plantas carnívoras se adaptan sin problemas a las variantes del clima. Las tropicales sufren un periodo de hibernación en invierno, cuando las temperaturas alcanzan los 5 grados, mientras que las no tropicales florecen en primavera. Más allá de ciertas puntualizaciones, la temperatura no debe ser una preocupación mayor.

1.5. ¿Cuánta luz necesitan las plantas carnívoras?

Las plantas carnívoras necesitan bastante luz natural, por lo que es conveniente situarlas en espacios iluminados de nuestra casa para que al menos reciban 5 hora de luz. No obstante, no es indicado exponerlas directamente a la luz dl sol puesto que pueden llegar a quemarse.

1.6. ¿Las plantas carnívoras requieren de humedad?

Como norma general, las plantas carnívoras necesitan mucha humedad para poder desarrollarse satisfactoriamente, por lo que la elección de la tierra, que ya hemos hecho anteriormente, es vital para mantener la humedad que estas requieren. No obstante, hay ciertos tipos muy específicos de plantas carnívoras que no deben exponerse a una gran cantidad de humedad.

1.7. ¿Cómo riego mi planta carnívora? ¿Cada cuánto la debo regar?

El riego de las plantas carnívoras es muy sencillo. Para ello se emplea un método llamado riego por inmersión. Este consiste en llenar un barreño de agua entre 2 y 5 centímetros, hasta que veamos que la base de la maceta está cubierta por agua. Una vez hemos puesto a nuestras plantas en remojo, deberemos dejarlas por 10 minutos hasta que la absorban. Una vez acabe dicho periodo de tiempo, retiraremos las plantas y las volveremos a dejar en su lugar.
En periodos de calor, deberemos regar la planta una vez cada dos días. Sin embargo, en periodos de frío, con uno o dos riegos al mes es suficiente para que nuestra planta obtenga el agua deseada.
En general, si seguimos los pasos anteriores no tendremos problemas con el riego de nuestra planta carnívora, aun así, es recomendable preguntar al vendedor o consultar a algún especialista la cantidad de veces que se debe regar la especie de planta carnívora de forma específica, puesto que cada tipo requiere una cantidad de riego diferente.
En el siguiente enlace podrás conocer más acerca del riego por inmersión: https://articulos.infojardin.com/plantas-carnivoras/cultivo-plantas-carnivoras-riego-alimentacion.htm#riego-plantas-carnivoras

1.8. ¿Debo alimentar a mis plantas carnívoras? ¿Cómo lo debo de hacer?

Como ya sabemos, las plantas carnívoras se diferencian del resto por su capacidad depredadora. Su alimentación a base de la descomposición de insectos favorece que estas puedan crecer en terrenos pobres en nutrientes, puesto que no necesitan absorberlos de la tierra ya que lo obtienen de los nutrientes de la presa.
Por lo tanto, si vives en un hábitat donde proliferan los insectos, tus plantas se alimentarán por su propia cuenta, atrayendo a los insectos y cazándolos. Sin embargo, si vives en un hábitat pobre en insectos deberás alimentar a la planta por tu propia cuenta, dándole al menos 2 insectos al mes, puesto que su descomposición suele durar entre 2 y 3 semanas. En el caso de que tu planta sea de pinza (venus atrapamoscas), es indicado retirar los residuos una vez la planta ha abierto su “boca”, para así evitar la proliferación de hongos. Las bocas de las plantas carnívoras suelen morir una vez han ingerido 2 o 3 comidas, por lo que cuando veas que se empiezan a secar, puedes cortarlas para facilitar así la aparición de nuevas, evitando así posibles afecciones.

1.9. ¿Qué hago con las plagas? ¿Cómo puedo prevenirlas?

Las plagas más habituales en plantas carnívoras son debido a la proliferación de hongos, pulgones y arañas. Para evitar que se genere una plaga en tu planta carnívora es necesario adquirir ciertos productos en tiendas especializadas para alejar a las plagas de tus plantas. Por lo tanto, es interesante recibir el asesoramiento de un especialista que pueda asignarte ciertos productos para evitar las plagas.

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1.9. Últimas puntualizaciones sobre las plantas carnívoras

Aunque todos los consejos que os hemos ofrecido os servirán para poder cuidar a vuestra planta carnívora de forma correcta, debemos resaltar que cada especie de planta carnívora es diferente, por lo que requerirá de unos cuidados más específicos que se deberán consultar con el vendedor o con un especialista.

 

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