Tipos de jardines japoneses y orientales

Todo sobre los jardines japoneses Bellos y profundos a la vez… Así son los jardines japoneses, una tendencia en paisajismo cada vez más popular alrededor del mundo. ¿Te gustaría conocer más acerca de este legado de la civilización nipona? En este artículo encontrarás toda la información que buscas.

Historia y origen de los jardines orientales

Los jardines japoneses tienen sus raíces en la cultura china, y aparecieron en el país durante el período Asuka (de 552 a 710). De ese tiempo son las primeras referencias literarias a los jardines japoneses, que se encuentran en las crónicas de Nihon Shoki y en la colección de poemas Man’yoshu.

Durante el período Nara (de 710 a 794), los jardines comenzaron a utilizar elementos de diseño más autóctonos, con una marcada tendencia hacia lo natural. Por ese entonces, comenzaron a popularizarse los jardines en palacios, templos y residencias. En todos, el agua era el elemento central. Además, por influencia de la escuela de budismo de la Tierra Pura, surgieron los «jardines del paraíso».

foto de una casa japonesa con jardines orientales verdes

Del período Heia (de 794 a 1185), podemos destacar la publicación de la novela Genji Monogatari. Gran parte de la trama se desarrolla en jardines descritos con lujo de detalle por su autor. Por su parte, durante el período Kamakura (1185-1333), vio la luz otra obra literaria: el Sakuteiki, el manual japonés sobre jardinería más antiguo del que se tenga registro. Se basa en los principios del Feng Shui para dictar las normas que se deben seguir al momento de diseñar un jardín.

El período Muromachi (1336-1573) destaca por el auge del budismo Zen. Por estos años, aparecieron los jardines secos, especialmente diseñados para su contemplación. Durante el período Azuchi-Momoyama (de 1568 a 1603), surgió un tipo de jardín diseñado para ser observado desde lo alto de un edificio. De esta época son también los jardines de té, con su estética wabi.

En el período Edo (1603 a 1868), se popularizaron los grandes jardines de paseo, construidos por los señores feudales. Y durante el período Meiji (1868–1912) aparecieron los jardines públicos y se adoptaron elementos propios del paisajismo inglés y francés.

5 características de los jardines japoneses

Las principales características de los jardines japoneses son:

Asimetría. Ningún objeto ocupa una posición central. Más bien, los edificios y demás elementos están dispuestos en diagonal y se distribuyen con cierto grado de uniformidad a lo largo y ancho del jardín.

Simbología. La arena se amontona y ondula para representar la niebla y se rastrilla para hacer alusión al mar. Las rocas suelen usarse para representar islas y montañas. Estos son los principales simbolismos, aunque no los únicos, ni mucho menos.

Escala. En el paisajismo japonés, la miniaturización es una práctica común. Como acabamos de explicar, los elementos utilizados en los jardines representan cosas mucho más grandes. Además, es muy común el uso de bonsáis, es decir, plantas cuyo crecimiento se controla para obtener árboles plenamente desarrollados, pero en versión miniatura.

Fondo. El espacio destinado para el jardín consta de varios fondos superpuestos. En primer plano aparecen los elementos principales, y un poco más atrás, los secundarios. El tercer fondo corresponde con el paisaje del recinto. Por último, el cuarto, conocido también como shakkei («escena prestada» en español), aprovecha los elementos ajenos al jardín para crear una composición completamente armónica.

Ocultación. Es una característica común en los jardines de paseo. Cada nuevo paisaje se esconde detrás de arboledas, bambúes, colinas, muros y demás estructuras, a la espera de ser descubierto por el visitante a lo largo de su recorrido.

Los elementos claves de los jardines orientales

Los jardines japoneses poseen cuatro elementos clave: piedras, agua, plantas y ornamentación. Veamos en qué consiste cada uno.

foto de un jardin japones con un camino de piedras

Piedras. Se colocan generalmente a un lado de cascadas y arroyos. Las piedras elegidas deben variar en tamaño y color, pero no deben ser muy brillantes. Si tienen estratos o vetas, estos deben apuntar hacia la misma dirección. Al colocarlas, se deben plantar firmemente a la tierra y situarlas cuidadosamente en grupos de dos, tres, cinco o siete elementos.

Agua. El jardín deberá tener uno o más estanques o arroyos con forma irregular. Si el recinto tiene más de dos cuerpos de agua, estos deberán estar interconectados con la ayuda de canales y arroyos. También se puede diseñar una cascada.

Plantas. Los árboles se seleccionan por sus colores otoñales, y las flores, por su época de floración. Los árboles a menudo se doblan intencionalmente para obtener sombra o para proyectar ciertos reflejos en el agua. Y en el caso de los pinos más viejos, se recurre a cuerdas o muletas de madera para evitar el rompimiento de sus ramas.

Ornamentación. Esta incluye puentes de madera, piedra o troncos con tierra cubierta de musgo; y pueden tener forma plana o arqueada. La decoración también consiste en linternas de piedra, vallas, puertas y fuentes de piedra alimentadas por tuberías de bambú.

Los 4 estilos y tipos de los jardines japoneses

La mayoría de los jardines japoneses pertenecen a uno de estos estilos:

De paseo. Ofrecen una sutil interpretación de la naturaleza y están diseñados para ofrecer la mejor perspectiva desde un sendero, gracias al concepto de visión en conjunto. El recorrido generalmente incluye un paseo alrededor de un estanque.

De té. También conocido como Roji, se trata de un jardín compuesto por una serie de pequeños jardines cerrados, pero conectados entre sí por un camino que conduce a un jardín más grande donde se localiza la casa del té. En este edificio, el anfitrión lleva a cabo la ceremonia del té para agasajar a las visitas.

De aposento. Estos jardines suelen estar en interiores y están hechos para observarse desde un sitio específico.

De contemplación. También se les conoce como jardines Zen debido a que suelen estar presentes en los templos pertenecientes a esta escuela de budismo. Están diseñados para ser contemplados desde una plataforma y ayudar a la meditación.

Curiosidades y filosofía

A continuación, te presentamos algunas curiosidades sobre la filosofía de los jardines japoneses.

  • Los jardines Zen están diseñados en torno a principios estéticos que aprovechan el poder y la belleza de la naturaleza para ayudar a la relajación.
  • Los elementos artificiales están hechos de madera o piedra para asegurar que todo está en armonía con el entorno natural.
  • Los peces koi de colores en los estanques son un elemento importante de los jardines japoneses. Su nado silencioso no interfiere con la tranquilidad del recinto.

El Karesansui y el yugen

Karesansui es la palabra japonesa que le da nombre a los jardines Zen. Suelen tener dimensiones reducidas, de aproximadamente 10 x 30 m. La arena alrededor de las rocas se rastrilla para formar anillos. El resto de la superficie tienen surcos paralelos a la plataforma de contemplación.

Uno de los principios básicos de la estética de los jardines karesansui es el yugen. Este concepto hace hincapié en la simplicidad elegante, una combinación de sutilezas y elementos simbólicos que en conjunto aportan belleza y profundidad.

Ejemplos y fotos de jardines Zen

Tus ojos necesitan ese respiro, esa paz que solo un jardín Zen puede ofrecerte. Los siguientes son ejemplos de jardines japoneses con este diseño. Seguramente te darán ideas para crear tu propio jardín.

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